Shakshuka fácil: receta de huevos al plato con tomate, pimientos y especias en una sola sartén

3 de agosto de 2026

Shakshuka fácil: receta de huevos al plato con tomate, pimientos y especias en una sola sartén

La shakshuka fácil es una receta de huevos al plato llena de color, aroma y sabor, perfecta para resolver una comida con una sola sartén. Los huevos se cocinan sobre una salsa casera de tomate, pimientos y especias hasta que las claras quedan cuajadas y las yemas siguen cremosas.

Qué es la shakshuka

La shakshuka es un plato muy popular en la cocina del norte de África y Oriente Medio. Su base es una salsa de tomate especiada en la que se escalfan los huevos, aunque existen numerosas versiones con cebolla, pimientos, berenjena, espinacas, queso o legumbres.

Además de ser sencilla, resulta económica, nutritiva y muy versátil. Puede servirse como desayuno contundente, comida ligera o cena rápida, siempre acompañada de pan para aprovechar hasta la última gota de salsa.

Ingredientes para 2 personas

4 huevos

400 g de tomate triturado o tomate natural rallado

1 pimiento rojo

1 pimiento verde

1 cebolla mediana

2 dientes de ajo

2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

1 cucharadita de pimentón dulce

Media cucharadita de comino molido

Una pizca de cayena o pimentón picante, opcional

Sal y pimienta negra al gusto

Unas hojas de cilantro o perejil fresco

Pan crujiente para servir

Cómo hacer shakshuka fácil en una sola sartén

Lava los pimientos, retira las semillas y córtalos en tiras finas. Pela la cebolla y córtala en juliana. Pica también los dientes de ajo para que se integren bien en la salsa.

Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia, preferiblemente de hierro o con fondo grueso. Añade la cebolla y los pimientos con una pizca de sal. Cocina a fuego medio durante 8 o 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.

Incorpora el ajo, el pimentón, el comino y la cayena si deseas un toque picante. Remueve durante unos 30 segundos, sin dejar que las especias se quemen, porque podrían aportar un sabor amargo.

Añade el tomate triturado, mezcla bien y cocina la salsa a fuego medio-bajo durante 12 o 15 minutos. Debe reducirse y adquirir una textura espesa, capaz de sostener los huevos sin que se hundan por completo.

Prueba la salsa y rectifica de sal y pimienta. Con el dorso de una cuchara, forma cuatro huecos separados y casca un huevo en cada uno.

Tapa la sartén y cocina entre 5 y 8 minutos, según el punto que prefieras. Las claras deben quedar cuajadas y las yemas cremosas. Si te gustan los huevos más hechos, prolonga la cocción un par de minutos.

Retira del fuego, espolvorea cilantro o perejil fresco y sirve inmediatamente en la misma sartén.

Trucos para conseguir una shakshuka perfecta

La clave está en reducir bien el tomate antes de añadir los huevos. Una salsa demasiado líquida hará que las claras se dispersen y dificultará que los huevos se cocinen de manera uniforme.

Para acelerar la cocción, utiliza una sartén ancha. Así la salsa queda distribuida en una capa más fina y cada huevo tiene su propio espacio.

Si quieres unas yemas poco hechas, tapa la sartén y vigila la receta desde el quinto minuto. El calor residual continuará cocinando los huevos incluso después de apagar el fuego.

Los huevos deben estar frescos, ya que la clara de un huevo fresco mantiene mejor su forma al cocinarse directamente sobre la salsa.

Variaciones de la receta

Puedes añadir una berenjena pequeña cortada en dados junto con los pimientos. También quedan muy bien unas espinacas frescas incorporadas al final de la cocción de la salsa.

Para una versión más cremosa, añade queso feta desmenuzado, queso de cabra o unas cucharadas de yogur natural al servir. Si prefieres una receta más contundente, incorpora garbanzos cocidos o unas tiras de chorizo antes de añadir el tomate.

La shakshuka verde sustituye la salsa de tomate por una mezcla de espinacas, calabacín, puerro y hierbas aromáticas. Otra posibilidad es preparar una versión con tomate cherry, aceitunas negras y un toque de orégano.

Con qué acompañar la shakshuka

El acompañamiento clásico es el pan, especialmente una hogaza rústica, pan de pita o rebanadas tostadas. También puedes servirla con cuscús, arroz blanco o una ensalada de hojas verdes.

Para completar el plato, añade unas aceitunas, aguacate en láminas o una cucharada de yogur natural. El contraste entre la salsa caliente y un elemento fresco hace que el resultado sea más equilibrado.

Conservación

← Volver al blog