Empieza por las obligaciones, no por el gallinero
El primer paso es comprobar si la tenencia de gallinas está permitida y qué condiciones se aplican en tu municipio. También conviene pensar en los vecinos, el acceso al terreno y la gestión de residuos.
No compres una sola gallina
Las gallinas viven en grupo. Para una primera experiencia suele resultar más sencillo comenzar con un pequeño conjunto de animales de edad y tamaño similares.
Prepara dos espacios distintos
Necesitarás un refugio nocturno seco y seguro, además de una zona exterior protegida donde puedan caminar, escarbar y darse baños de tierra.
Planifica los días en los que no estarás
Las gallinas necesitan atención diaria. Antes de empezar, asegúrate de contar con una persona responsable que pueda alimentarlas, revisar el agua y cerrar el recinto durante tus ausencias.
Compra las aves a un origen responsable
Pregunta por su edad, alimentación, estado sanitario y condiciones de cría. Evita mezclar inmediatamente animales de procedencias diferentes sin un periodo de observación y adaptación.
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